PROVAC Centroamérica: un encuentro para evaluar, discernir y seguir caminando juntos

Miguel Granados

Ciudad de Guatemala fue nuevamente el punto de encuentro para quienes trabajamos enfocados en acompañar el nacimiento, crecimiento y discernimiento de la vocación misionera en América Central a través del proyecto PROVAC.
Del 12 al 14 de junio de 2026, representantes de Guatemala, Honduras, Costa Rica y El Salvador nos reunimos en las instalaciones de las Obras Misionales Pontificias (OMP) ubicadas en la Zona 3 de Mixco, para llevar a cabo el Encuentro Centroamericano de PROVAC, un espacio anual de evaluación, planificación, formación y fraternidad que culminó esta vez con el regreso de los participantes a sus respectivos países el día 15 de junio.

El encuentro contó con la presencia y animación de René Ayala, laico misionero de la Sociedad de Misiones Extranjeras de Quebec (SME) y miembro del Servicio de la Formación de la Sociedad. También participó Diover Zabala, misionero laico venezolano que actualmente realiza su servicio misionero en Camboya y que se encuentra en un período sabático de formación, aportando al grupo una perspectiva enriquecida por la experiencia misionera intercultural.

Durante el primer día de la jornada, dedicamos amplios espacios a la evaluación del trabajo realizado durante el período 2025-2026. El ejercicio evaluativo con una mirada autocrítica y profunda, permitió reconocer con gratitud los frutos alcanzados y, al mismo tiempo, identificar desafíos y oportunidades de mejora para el futuro inmediato.

Uno de los aspectos más destacados en el espacio evaluativo, fue la consolidación de los Talleres de Vocación Humana como una de las principales herramientas de animación misionera de PROVAC. Lo que inició como una propuesta para ayudar a las personas a descubrir su vocación en sentido amplio, se ha convertido en un espacio privilegiado para la Animación Misionera y como actividad estratégica que funciona como antesala de la formación inicial o del inicio de nuevos proyectos misioneros en las comunidades que los acogen. Tanto en Guatemala como en Costa Rica comienzan a verse frutos concretos de estos procesos, incluyendo personas interesadas en la formación inicial y nuevas formas de vinculación con la misión de la SME como lo es el nacimiento de un grupo de afiliados a la Sociedad en Costa Rica en la diócesis de San Isidro.

Los participantes coincidimos también en resaltar el valor y el impacto de las experiencias misioneras de Semana Santa, que durante los últimos años han fortalecido la dimensión ad gentes del proyecto. El intercambio de misioneros entre países ha permitido enriquecer las experiencias a nivel local, nos ha permitido generar vínculos con las comunidades parroquiales que nos reciben e incluso, es una actividad que nos ha ayudado a despertar nuevas inquietudes vocacionales. Las experiencias desarrolladas en Costa Rica, Honduras y Guatemala han dejado una huella significativa tanto en los participantes como en las comunidades que generosamente nos han acogido.

La evaluación permitió además reconocer la importancia de los espacios regionales de acompañamiento virtual de los equipos, los retiros de Adviento y Cuaresma como espacios de oración y fortalecimiento espiritual para los miembros del proyecto y amigos de la SME, las visitas de apoyo entre equipos y las iniciativas de formación permanente. Más allá de las actividades realizadas, hemos destacado el valor de seguir construyendo un ambiente de comunión, escucha mutua y corresponsabilidad misionera.

Posteriormente, nos dedicamos a la planificación del período 2026-2027. A la luz de la visión y misión de la SME, se revisaron los objetivos regionales y se reafirmó el compromiso de servir al nacimiento, crecimiento y discernimiento de la vocación misionera sacerdotal y laical. Con entusiasmo se proyectaron nuevas iniciativas de formación permanente, acompañamiento a los equipos y actividades de animación misionera que harán parte de nuestro trabajo como proyecto vocacional.

Según expresó René Ayala durante el encuentro, el proyecto continúa avanzando con paso firme en América Central:

“Hemos ido encontrando con mayor claridad los lugares donde nuestro trabajo tiene mayor repercusión y donde podemos servir mejor a las Iglesias locales al tiempo que respondemos a nuestros objetivos. Los frutos que estamos viendo nos animan a continuar caminando juntos y a seguir esforzándonos para fortalecer los procesos de animación y formación que ayuden a las personas a descubrir y vivir su vocación misionera”.

El encuentro concluyó con un espacio de reflexión dirigido por el padre Dennis Leder, SJ, quien invitó a los participantes a profundizar en la dimensión espiritual de la misión y a mantener la mirada en espacios que nos permitan seguir descubriendo la voluntad de Dios.

Más allá de las evaluaciones, la planificación de trabajo y los compromisos adquiridos, hemos regresado a nuestros países con la certeza de que la misión continúa creciendo gracias al esfuerzo compartido de muchas personas que, desde distintos lugares de Centroamérica, siguen creyendo en una Iglesia en salida. El compañerismo, la alegría, la oración y la fraternidad marcaron un fin de semana intenso de trabajo y reflexión que renovó el entusiasmo por seguir sirviendo al Evangelio y acompañando procesos vocacionales en la región.